Ladrillo visto: paredes con mucha personalidad

El mundo de la decoración no deja de sorprendernos día a día, para recuperar tendencias caídas en el olvido durante décadas, fusionar estilos decorativos aparentemente imposibles o crear nuevas propuestas de carácter innovador. Y es lo que ha sucedido con la decoración de las paredes, especialmente con modelos constructivos que se han convertido en imprescindibles, como el ladrillo visto.

Relegado años atrás a las edificaciones industriales o a los espacios de carácter rústico, en pleno siglo XXI, las paredes de ladrillo visto se han transformado en una propuesta esencial para aportar carácter y encanto irresistible a cualquier tipo de espacio y estilo decorativo, convirtiéndose en las auténticas protagonistas sobre las que gira la decoración del resto del ambiente.

Originalmente a principios del siglo XX se utilizaba el recurso de dejar el ladrillo visto por motivos esencialmente económicos, ya que resultaba más barato exponerlo que cubrirlo. Hoy, las paredes de ladrillo visto se muestran con orgullo para marcar paredes de acento en viviendas de todo tipo.

Si hasta hace unos años, nuestra máxima preocupación era como ocultar el ladrillo visto, ahora, gracias a la influencia de las viviendas tipo loft y al impacto del estilo industrial, se han convertido en uno de los recursos más utilizados.

Gracias a la textura y el color de este tipo de propuesta es posible crear espacios elegantes, sofisticados, de carácter industrial, nórdico o contemporáneo. Si cuentas con una pared de ladrillo visto en casa, no la ocultes, poténciala con una pequeña restauración que realce su especial esencia.

Este tipo de pared absorbe mucha luz así que también puedes pintarla en tonos claros y luminosos para añadir una pincelada de luz mediterránea a tu casa o, en colores oscuros (grises, marrones o negros) para aportar una dosis de carácter industrial a tu salón, dormitorio, cocina o baño. Si compras un piso antiguo, es muy probable que detrás de las paredes de yeso actuales encuentres paredes originales de ladrillo visto que, que una vez restauradas, le darán un toque muy personal a tu hogar.

¿Cómo limpiar y restaurar las paredes de ladrillo visto?

Las paredes de ladrillo no son complicadas de limpiar pero este proceso requiere su tiempo, te damos algunas sencillas pautas:

1- Puedes eliminar la grasa y darles brillo, limpiándolas a mano con agua y un poco de jabón de platos o mediante un limpiador de agua a presión, si todavía no has instalado el suelo. También puedes crear una pasta con agua y sal que aplicas sobre los ladrillos y luego la retiras con un cepillo.

2- Si el mortero que hace de junta tiene huecos puedes repararlo dándole otra capa (el mortero nuevo ha de tener un tono algo superior al original ya que al secar, el mortero baja el tono del color) pero, si está muy dañado, tendrás que taladrarlo y remplazarlo por mortero nuevo. Después de colocar de nuevo el mortero, aplicar salfumán rebajado al 30% con agua y, seguidamente, limpiar con agua, para cerrar el poro.

3- Para eliminar las manchas blancas sobre los ladrillos puedes usar vinagre blanco, un detergente natural y no tóxico. Pasa un trapo con vinagre por toda la superficie, déjalo reposar un rato y luego enjuágalo con agua.

Después de haber realizado la limpieza de las paredes de ladrillo visto, deberás aplicar una capa protectora para el ladrillo. Para ello, existen productos especiales que dan color, abrillantan, impermeabilizan, y protegen contra la humedad y los hongos. Estos productos podrás encontrarlos en tiendas de bricolaje, y para aplicarlos, tendrás que utilizar protección, guantes, mascarilla y gafas ya que son productos tóxicos.

Si tenéis la suerte de encontrar una pared de ladrillo visto al reformar vuestro piso, ¡poneros mano a la obra para restaurarla y que le dé aquel toque de personalidad único a vuestro espacio!

Foto de portada vía Unsplash – Foto ©Katlyn Giberson
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